El peor enemigo de un libertario es otro libertario.

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El peor enemigo de un libertario es otro libertario.

 

Hace pocos días empezó una polémica por un artículo escrito en esta casa por Alejandro Bermeo. En él se criticaba la postura de Vanesa Vallejo expuesta en el artículo: ¿Cuál es la relación entre el conservadurismo y el libertarismo? Desde entonces ha empezado una guerra entre sus defensores y detractores, incluso dos de sus colegas en Panampost terminaron escribiendo también artículos criticando su posturas.  No es mi objetivo en este post ponerme del lado de alguno de los dos, no vayan a creer que por ser parte de MisesColombia me inclinaré por defender a Alejandro o atacar  a Vanesa. Mi objetivo es hacer una crítica a las peleas infructíferas que se suelen dar entre libertarios.

En una ocasión  Mises dijo que admiraba el empeño que los socialistas ponían en sus luchas, es indiscutible que si las ideas socialistas nos tienen arrinconados es porque los libertarios hemos sido unos combatientes ineficientes, que mientras ellos se organizan para conseguir objetivos grandes nosotros nos peleamos por ver quién es más libertario que los demás. Somos incapaces de trabajar en equipo y dejar nuestras diferencias para luchar contra el  Estado elenfantastico que tenemos. Los libertarios seguimos estando  encerrados en esas torre de intelectualidad alejados de la realidad. Es precisamente esa arrogancia intelectual la que no nos deja crear proyectos comunes que  sirvan para luchar efectivamente contra el Leviatán del estado. Estamos más interesados en el reconocimiento intelectual y decir que tenemos la razón en debates profundos pero poco prácticos.

Qué tal si reescribimos la frase de Marx “proletarios del mundo uníos”, por un “libertarios del mundo uníos”. Son más las cosas que nos unen que las que nos dividen, en sí buscamos reducir el estado, en lo que diferenciamos es en el porcentaje, mientras uno quieren reducirlo al 0% otros al 6% o al 20%, la realidad es que en algunas partes del mundo tiene hasta un peso del 50%. A la final todos estamos de acuerdo en reducirlo del 50%, entonces no veo motivo para no trabajar juntos y reducirlo todo lo que podamos, y cuando ya lo tengamos del 20% pues ya sí serian validos los debates entre los que quieren dejarlo en un 20% y los que quieren uno menor.

Si no dejamos el ego libertario a un lado, dejamos el complejo que tanto afecta a los libertarios que es el de expedir carnets de libertarios de pura sangre, dejar a  un lado todo eso que a la final terminan creando libertarios de primera y segunda clase, eso solo nos divide más, lo cual nos vuelve prácticamente insignificantes ya que recordemos que los libertarios somos una minoría. El dividirnos solo nos conduce a desaparecer o ser completamente insignificantes.

 

Volviendo al caso de Vanesa, muchos admiradores y seguidores, entre los que me encentro a pesar de no compartir algunas de sus posturas, se han volcado en ataque al Instituto Mises Colombia, me gustaría aclarar que quienes lo integramos no tenemos pensamiento único, eso es de movimientos autoritarios, con los cuales estamos en contra. Las ideas expresadas en cada artículo que es publicado no necesariamente coinciden con las de todos los miembros. Espero que mi postura conciliadora sirva para que en vez de enemistarse con el instituto o atacar por igual a todos los integrantes como analfabetos libertarios, se dieran un tiempo para leer nuestras publicaciones y vean que no somos sus enemigos, que tenemos mucho en común.

Por mi parte no estoy interesado en una guerra santa contra Vanesa, de hecho le reconozco sus logros llegando a los medios de comunicación masiva donde ha defendido muy bien a la empresa UBER, así como sus denuncias a la dictadura de Maduro o sus críticas a los modelos keynesianos, sería muy ruin no reconocerle esos méritos a Vanesa. Por lo que propongo enterrar el hacha de guerra, ya que los retos que nos esperan en Colombia son bastante grandes, como lo es lograr que un candidato presidencial libertario como Juan de Zubiria logré hacernos vivibles, luchar contra la arremetida de la izquierda con sus ideas socialistas y las Farc como partido político en las próximas elecciones, buscar revertir el daño a la economía hecho por el gobiernos de Santos y un sinfín más de desafíos.

Alex Ocampo

Es un liberal que fue de derecha y luego de izquierda, finalmente se toparía con el camino libertario. Aunque es ingeniero de profesión, es profundamente estudioso de la economía austríaca y política actual.

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