Moderación y extremismo religioso

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Luego del atentado del día de ayer en Barcelona que ha dejado un saldo de 13 muertos y 100 heridos, nuevamente se abre la discusión sobre si el factor móvil fundamental del cruel acto es la religión.

La derecha religiosa ya se ha adelantado a esta discusión argumentando que debemos “mirar más allá”, lo que significa, imputar cualquier otra causa al atentado, sea personal, psicológica, política o económica, y así, lograr desplazar de plano cualquier discusión sobre el papel de la religión en los atentados.

La izquierda biempensante también hace lo suyo, dicen; “estamos en una guerra contra el terror, no contra el Islam”. Del mismo modo en que nunca estamos ante el verdadero socialismo y comunismo significa “liberación”, nunca estamos ante el verdadero islam, el islam, es pues, una religión de paz, la Shaira significa; “el camino de la paz”.

No obstante, deberíamos considerar el hecho de si las creencias del islam — que, además, comparte en común (Antiguo Testamento) con el Cristianismo y el Judaísmo — constituyen o no, una amenaza para vida.

De ser afirmativa la tesis anterior, las tres grandes religiones monoteístas – no solo el islam – serían un peligro para la humanidad.

Comencemos entonces por explicar qué es ser un religioso “moderado”, un religioso moderado simplemente es alguien que no se compromete completamente con sus creencias, vive con ellas de forma superficial, aplicando algunas e ignorando otras, en contraposición, un extremista religioso es alguien totalmente devoto y fiel a sus sagradas escrituras. Permítaseme dejar claro esto con un ejemplo.  En Deuteronomio 13:6-11, Dios nos dice qué hacer en caso de que un familiar o ser allegado ejerza una fe distinta:

“No consentirás con él, ni le darás oído; ni tu ojo le perdonará, ni tendrás compasión, ni lo encubrirás. Antes habrás de matarlo; tu mano será la primera en golpear para matarlo, y después de la mano de todo el pueblo. Y has de apedrearlo con piedras, y morirá: por cuanto procuró apartarse de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de siervos”.

¿Qué hace un religioso moderado y uno extremista? El primero únicamente puede optar por ignorarlo, es decir, esta persona deberá vivir acatando de forma negligente y superficial las sagradas escrituras, su religión solo es compatible con la vida de la modernidad si hace vista gorda de todas las barbaridades que contiene. El segundo, en cambio, optará por obedecer “sin añadir ni quitar nada” la ley divina.

Como resultado, no existe moderación religiosa, solo mediocres practicantes religiosos, personas que realizan una lectura selectiva de la biblia que les permite convivir con sus mentes compartimentadas creando una visión de la biblia “tolerante” y “progresista”, ajustada a los desarrollos culturales de la modernidad, añadiendo que el resto de las sagradas escrituras no es “auténtico cristianismo”. Empero, ¿tienen los musulmanes las mismas escapatorias que tienen los cristianos para ignorar partes de su libro sagrado?

Los cristianos “moderados” pueden decir que Jesús trajo la nueva ley, la ley o doctrina de la gracia, por lo cual, las aberraciones del A.T. no estarían justificadas. Para un musulmán “moderado” la situación no es tan simple, a pesar de que el Corán en algún momento diga: “Alá no ama a los agresores” o, “no os destruyáis”, no existen, en general, tales escapatorias, veamos algunos ejemplos: Corán 9:73,

“Profeta, haz la guerra a los infieles y a los hipócritas y enfréntate a ellos con rigor. El infierno será su hogar: tendrán un destino malvado”.

En Corán 9:123,

“Creyentes, hacedle la guerra a los infieles que moran entre vosotros. Enfrentaos a ellos con firmeza. Sabed que Dios está con los justos”.

Basta con las citas anteriores y preguntarle a un musulmán por qué hace lo que hace, para lograr entender que existe una conexión directa entre su fe y el terrorismo. Para ellos, la cultura occidental envenena la salud espiritual y moral de sus mujeres e hijos.

El pertenecer a una nación laica o una religión distinta, es motivo suficiente de justificación de la Yihad (Guerra Santa), que se propone destruir estas perversiones diabólicas. Recalcando, es claro que nos encontramos en una guerra, una guerra — que se niega a ver Europa — producto de motivaciones religiosas, los musulmanes no piden redistribución de la riqueza o justicia social, a lo sumo, reclaman territorios, en tanto que, según ellos son tierras santas del Islam.


 

John Alejandro Bermeo
Director at Inst. Mises Colombia

Es Anarcocapitalista, culminó sus estudios de Derecho en la Universidad del Tolima. Es director del Instituto Ludwig von Mises Colombia, editor auxiliar del Instituto Mises y escritor de diversos artículos académicos y de opinión en webs libertarias.

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