Discurso de bienvenida 1er Congreso de Escuela Austríaca de Economía

[ A+ ] /[ A- ]

[Conferencia presentada el 2 de agosto de 2017 durante el “I Congreso Colombiano de Escuela Austríaca de Economía”, en UniAndinos, Bogotá].

Para mi es de alegría excepcional poder dar apertura a este 1er Congreso de Escuela Austríaca. El Inst. Mises Colombia fue fundado o más bien re-fundado después de muchos intentos y directores el 4 de marzo de este año. Tal tarea no puede ser, desde luego, fruto de un individuo, pero sí, de muchas voluntades individuales que armoniosamente comparten su amor por la soberanía del individuo y la libertad humana.

Con estas palabras quiero empezar rindiendo pequeño homenaje a Gilberto Ramírez, director regional de estudiantes por la Libertad, sin el cual no tendríamos esta oportunidad de reunirnos y dar apertura a este congreso, además, a Jorge Eduardo Castro que junto con Gilberto, en un principio fueron quienes depositaron confianza en mí, y me animaron a la formación del Instituto.

Es muy reconfortante y esperanzador poder contarles que desde un principio siempre ha habido personas interesadas en cooperar, cada a uno en la medida de su tiempo y posibilidades, desde quienes comparten nuestro contenido en redes, a quienes lo hacen posible a través del diseño de nuestro sitio web, creación de contenido, manejo de redes, creación de publicidad etc. Por esto agradezco a mi equipo del Inst. Mises Colombia, a mis amigos del Sombrero de Bastiat, de la Revista John Galt, Estudiantes por la libertad, del Movimiento Libertario y a todos los que luchan cada día lograr una sociedad más libre.

Finalmente, antes de dar inicio al congreso, quisiera hablar brevemente sobre lo que será el centro de atención de la línea editorial del Inst. Mises Colombia y las razones de ello.

Sin duda, cualquier Instituto que lleve el nombre Mises, tendrá entre sus objetivos, la promoción de la aproximación austríaca a la ciencia económica, la praxeología. Sin embargo, debido al individualismo metodológico y la teoría del valor subjetivo, la Economía Austríaca tiene consecuencias políticas liberales (Liberal en el sentido tradicional europeo) aunque no sea liberal.

A Continuación, daré unas breves palabras de cómo las ideas de la Economía Austríaca fueron llevadas a su extremo lógico para defender una sociedad de Derecho privado, sin  Estado.

El liberalismo clásico más que una ideología política es una filosofía de vida, filosofía que un momento llevó a cabo la revolución  americana y la revolución francesa, el liberalismo clásico creó una cultura de libertad, dignidad humana y par excellence de tolerancia, propicia para que existiera un espíritu de defensa de la soberanía del individuo, la propiedad privada, la razón, la diferencia, la paz y el libre comercio, más específicamente el capitalismo laissez-faire. Lo que en un principio logró disminuir, fragmentar y limitar el poder del Estado con la división de poderes, balanzas, contrabalanzas, vetos etc. El Leviatán, fue relegado a meras tareas de cuidador nocturno, es decir, un Estado de Derecho que solo garantizara justicia y protección a los ciudadanos.

Aquí vale traer a colación lo que el filósofo objetivista Harry Binswanger llama “ciclos u ondas filosóficas”, las ideas predominantes en la sociedad son las que determinan el curso de la historia en un momento dado, estas ideas se traducen en un ambiente cultural que luego da lugar a determinados sustentos de las instituciones  políticas. Fueron sin duda las ideas del renacimiento y la ilustración las que llevaron a cabo cambios y progresos nunca antes vistos en la historia de la humanidad, las preguntas que debemos hacer ahora son; ¿Cuáles ideas predominan en el ambiente cultural actual? Y ¿Tendrá ello que ver con lo mal que es visto por la opinión pública el liberalismo?

Pasaron muchos años hasta que Murray Rothbard, llevara el pensamiento de la Economía Austríaca a su conclusión lógica. Por un lado, si el Estado no es capaz de encargarse de la producción de alimentos, ¿Cuáles producir?, ¿Cuántos producir? ¿A quiénes asignarlos? ¿En qué precios? Por qué razón debería hacerlo mejor en áreas como la producción de justicia y seguridad, ¿Cuántos jueces o policías debería tener un país? ¿En qué calidad? ¿En qué lugares? ¿Cuánto debería durar un procedimiento?, ¿cuánto debería pagarse por este servicio? Etc. En consecuencia, el Estado siempre, lo quiera o no, realizara una mala asignación de recursos: sobre-producir donde se requieren pocos recursos, e infra-producir donde se requiere mayor asignación de recursos.

Por otra parte, Rothbard, también cuestiona le legitimidad de la institución del Estado y se pregunta por el verdadero origen de este. Así, encuentra que el Estado no es la sociedad, ni fruto de algún contrato social explícito o implícito. En realidad, su construcción sociológica del surgimiento del Estado, permite ver que este es fruto de la opresión y el sometimiento de unos hombres sobre otros.

En razón de la crítica económica y moral a la institución del Estado, nace la ideología política Libertaria, que une el liberalismo económico con el anarquismo político. Rothbard argumenta que el Estado no es un mal necesario y que todo bien o servicio puede ser ofrecido de forma óptima, voluntaria y pacífica por el mercado.

Así podemos decir ahora, que la Escuela Austríaca de economía aunque es diferente del libertarismo, tiene consecuencias lógicas libertarias.

El Instituto Mises Colombia por tanto, retomando la pregunta del inicio, quiere centrar sus esfuerzos esencialmente en la divulgación del pensamiento libertario. Empero, como verán, el libertarismo al ser únicamente una filosofía política, contiene una serie de problemas prácticos a la hora de impregnar el pensamiento de las masas.

El libertarismo diferente del liberalismo clásico no es una filosofía de vida, no promueve determinada cultura, valores o virtudes humanas, no nos dice cómo el ser humano puede alcanzar la máxima plenitud del ser (Eudemonia), de modo que si la tesis que dice, que la cultura precede a la política es correcta, y yo creo que es correcta, el libertarismo seguirá siendo parte del pensamiento de una minoría.

Dar una definición de cultura no es fácil cuando hay más de 200 de ellas. Una de las más aceptadas y que ha sobrevivido en el tiempo, es del antropólogo Edward Burnett Tylor, escribe, «es ese todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre en cuanto miembro de una sociedad». Abstrayendo, se puede entender, como esa parte esencial, connatural, íntima y consustancial al modus vivendi de cada individuo en sociedad. Es la cultura entonces, la que termina dando forma a las líneas legislativas y políticas, siendo estas no más que un juego de sombras de la realidad cultural en que se vive.

Aclarando, cualquier verdadero y permanente cambio político, solo puede darse con un previo cambio cultural, tanto es así que, cuando se intenta realizar un cambio inverso, desde arriba con la política, inmediatamente si este cambio afecta el cómo las personas desarrollan su día a día, será rechazado. Esto explica porque el aumento del IVA, Impuestos a las bolsas plásticas, restricciones al uso vehículos, entre otros, son percibidos como una trasgresión personal, pues las personas sienten que su cultura – diario vivir – es afectado, en cambio, no encontramos el mismo nivel de reacción y oposición si los controles e intromisiones del Estado se dan en ámbitos imperceptibles y apartados de nuestro modo de vida.

Lo anterior permite ilustrar a la perfección, el porqué del cambio de estrategia política de la izquierda y la derecha.

Es sabido entre libertarios que la izquierda ortodoxa, dejó su visión economicista atrás para dar paso a una batalla cultural. Su centro de lucha, ya no es, en sus términos, la estructura económica del supuesto orden capitalista, ni el obrero su sujeto revolucionario, sino — siguiendo el consejo de Antonio Gramsci «Cambien la cultura y la educación y el resto se dará por añadidura».  — la supraestructura, a saber, medios de comunicación, cultura, educación, artes etc, luego, a falta del obrero que se aburguesó, esta Nueva Izquierda creó nuevas luchas y así politizó, organizó y fabricó nuevos sujetos que era necesario proteger, reivindicar y dar voz, abrazando el ecologismo, animalismo, indigenismo, homosexualismo, feminismo e ideología “queer”. Estos últimos, según la derecha, conformando la llamada ideología de género, que es bandera actual, de una conspiración judía de más de 60 años, de la teoría critica de la Escuela de Frankfurt, que le dio al Marxismo un toque de freudismo para implantar el nuevo orden mundial Marxista Cultural, según ellos (la derecha), se proponen destruir la cultura cristiana occidental con ateísmo, secularismo, acción afirmativa, biempensismo, corrección política, igualitarismo, súper inclusivismo, multiculturalismo, y liberación sexual.

Lo cierto es —aparte de que quiero llamar la atención a los libertarios, sobre la importancia de cuestionar el chivo expiatorio de la derecha, el “marxismo cultural”, igual que ya cuestionan el chivo expiatorio de la izquierda, el “neoliberalismo” — que también existe una respuesta de la derecha al mismo nivel hegemónico cultural.

La Nueva Derecha se remonta al Grupo de Investigación y Estudios para la Civilización Europea fundado en 1968, abrazando la lucha cultural desde la Metapolítica, en sus términos: «La Metapolítica nació de la conciencia sobre el papel de las ideas en la historia y la convicción de que el trabajo intelectual, cultural, doctrinal e ideológico es el requisito previo de cualquier tipo de acción (política)». Su líder e ideólogo Alain de Benoist lo resume de forma simple:

[…] la Ilustración llegó antes de la Revolución Francesa y la Revolución Francesa no habría sido posible sin la Ilustración. Antes de cada Lenin tiene que haber un Marx. Antonio Gramsci entendió esto muy bien, al referirse a los intelectuales “orgánicos”. Hizo hincapié en que la transformación de las estructuras políticas y socio-históricas de una época determinada presupone una inmensa transformación de los valores que ya ha debido tener lugar con anterioridad.

En pocas palabras, ningún cambio político puede darse si no fue antes dado, en nuestras mentes.

¿Cuáles son las caretas de esta nueva derecha? La nueva derecha reivindica y defiende el fortalecimiento de cuerpos intermedios barrios, localidad, comunidad a través de la protección y el fortalecimiento de la identidad, la autodeterminación, tradiciones y valores culturales, que dicen, son destruidos y arrasados principalmente por el capitalismo y su globalización económica por un lado, por el otro,  por la Nueva Izquierda, su globalismo y multiculturalismo, como principales desintegradores de la identidad, cultura, tradiciones y autonomía de los pueblos.

En común como lo fue en el siglo pasado el comunismo y el nacionalismo, la nueva izquierda y la nueva derecha son anticapitalistas. El transcurso del liberalismo clásico al libertarismo tiene una perdida, la perdida de una cultura de libertad, de unos valores culturales.

¿Qué es el libertarismo? Y ¿Qué nos une a todos respecto de él?

El libertarismo es una filosofía política, que nos habla de cuál debe ser el rol apropiado de los individuos respecto del uso de la fuerza física, resumida en un principio ético-jurídico, llamado el axioma de no agresión, a saber, que siempre es ilegitimo iniciar o amenazar con iniciar el uso de la fuerza física contra otra persona o su propiedad, desde el punto de vista libertario, únicamente las actividades que impliquen una invasión contra la persona o su propiedad deberían ser consideradas delitos, esto podemos entenderlo más fácilmente mediante el principio de prohibición que dicta: “Todo lo que no está prohibido está permitido”, por lo tanto, actividades como el trabajo sexual, la calumnia, la venta de estupefacientes, la discriminación, el racismo, por dar solo ejemplo de conductas mal vistas, deberían ser permitidas.

Empero, antes de que algunos puedan pensar que hago una apología al fascismo o al nazismo, o que los libertarios creen que existe un sexo superior a otro, o una raza superior a otra, permítaseme enfatizar nuevamente, el libertarismo lo único que nos dice es que ningún hombre, o grupo de hombres, tiene el derecho de iniciar, o amenazar con iniciar, el uso de la fuerza física contra otra persona o su propiedad.

De lo anterior, el racismo, el machismo y la llamada homofobia, son claramente compatibles con el libertarismo. El libertarismo es, como filosofía política, compatible con cualquier forma de vida pacifica.

Pensemos en un típico caso de discriminación, para comprender porque alguien que no quiera relacionarse con pelirrojos u homosexuales o pelirrojos-homosexuales realiza una actividad pacífica. Para empezar, no podemos olvidar que la discriminación, es algo implícito en toda acción humana, discriminamos unos medios sobre otros, para alcanzar un determinado fin previamente discriminado de otros posibles fines. Discriminamos, es decir, elegimos determinada ropa, amigos, comida, bar, universidad, pareja, etc.

Hace un par de meses el Hotel Villa Suiza ubicado en Neusa (Cundinamarca) negó el servicio de hospedaje a una pareja lesbiana, alegando que es un “negocio familiar y les incomoda la presencia de parejas del mismo sexo”, ¿Qué puede decir el libertarismo sobre esto? Únicamente constatará si se trata de un acto pacífico o una agresión, si el acto no es una agresión y agresión es, invadir físicamente a una persona o su propiedad, el acto es legítimo, esto no quiere decir que el acto sea bueno o correcto, y una opinión de este tipo ya estaría por fuera del terreno libertario.

En tanto que un libertario abandona el terreno del correcto uso de la fuerza física, cualquier opinión ya no es dada como libertario, sino, desde su visión de arte, valores, cultura, costumbres, creencias, etc.

Supongamos que la religión de un Libertario aprueba, el canibalismo, la clitoridectomía, la esclavitud o la propiedad del hombre sobre la mujer. Como libertario, no podría estar de acuerdo con tales agresione.

Continuando, el libertarismo se pregunta ¿Quién ha sido históricamente el máximo agresor de las personas y su propiedad? Y la respuesta es: El Estado, La institución del Estado a través de la burocracia que lo detenta, es quien de forma organizada y sistemática ejerce agresión en contra de las personas y su propiedad. Debido a que lógicamente para que alguien confisque riqueza, primero esta debe ser creada. El Estado depende de la producción de riqueza de la sociedad para existir. El Estado entonces, es una institución anti-social, una organización con estatus criminal que vive a expensas de, y parasita de, la sociedad.

Es el Estado a través de sus regulaciones, controles, impuestos, servicio militar obligatorio, guerras y demás prohibiciones a actividades pacíficas, quien agrede a las personas y su propiedad.

Sobre este punto todos los libertarios estamos unidos. Esto no implica, que no exista agresión privada, que existe, ni que los libertarios no se puedan unir con compromisos más amplios por fuera del axioma de no agresión. Algunos libertarios están a favor del cosmopolitismo y el dinamismo cultural, otros están a favor del nacionalismo y el estancamiento cultural, algunos libertarios creen que deberíamos abrazar la tolerancia, el feminismo, la liberación gay, otros, que deberíamos abrazar la homogeneidad, la religión, la tradición.

Lo más atractivo y paradójicamente lo más problemático del libertarismo es, que permite al mismo tiempo, como he estado recalcando, que enérgicamente los libertarios estén en desacuerdo en todos los demás asuntos; Los libertarios no están de acuerdo en temas de moral, cultura, religión, salud, educación, estética, etc. El libertario Bryan Caplan llamó a esto la “zona de penumbra”.

El libertarismo es atractivo porque te permite buscar tu felicidad, vivir según tus creencias y tus normas siempre y cuando no inicies agresión física contra otro o su propiedad. Con lo cual, todos los demás asuntos que traten sobre temas más allá de este principio están por fuera del terreno libertario y las opiniones sobre estos asuntos serán no-libertarias.

Cada estilo de vida, valor, cultura, creencia o cosmovisión del mundo es perfectamente compatible con el principio libertario sí y solo sí no consiste en iniciar agresión contra otro o su propiedad.

¿Existe una posición libertaria sobre el calentamiento global? Aunque muchos libertarios no creen que exista el calentamiento global y si existe, no es causa del hombre (muy conveniente), cualquier posición sobre este tema por parte de un libertario ya no lo hace como libertario. Debido a que, como he dicho, el libertarismo solo se refiere al correcto rol del uso de la violencia.

¿Existe una posición libertaria sobre la educación en el hogar? Algunos libertarios lo apoyan, y otros no, porque piensan que esto priva a los niños de aprender a interactuar con otros seres humanos.

¿Existe una posición libertaria sobre la existencia de Dios? Muchos libertarios son creyentes y lo ven como algo necesario y fundamental en su vida, otros por el contrario, lo ven como algo negativo, en todo caso, cualquier opinión de un libertario sobre la existencia de Dios, lo hace como no-libertario.

Los Libertarios no son indiferentes ante esto y, a la hora de ver cuál puede ser la mejor estrategia que deberíamos adoptar todos en la búsqueda de mayor libertad tenemos como resultado un apartheid libertario, clasificaciones y sub-clasificaciones dadas las diferentes creencias y valores personales entre libertarios. Por nombrar algunos tenemos:

Libertarios de izquierda, de derecha, libertarios paleolibertarios, libertarios nihilistas, libertarios libertinos, libertarios gruesos, libertarios delgados, libertarios brutalistas, libertarios de centro o puros, libertalibanes, godo libertarios, liberprogres etc.

Este debate sin duda es muy importante y continua abierto, no pretendo dar una respuesta sobre esto ahora, lo que sí espero es que estas respuestas sean un proceso de descubrimiento y las vayamos construyendo todos. Lo que es crucial ahora entre libertarios, es la tolerancia, – aquel valor paradójico que mientras más te disgusta algo más lo necesitas – para soportar nuestras pequeñas diferencias no libertarias.

Finalmente, el tiempo de hoy espero que sea muy provechoso para todos, no solo para aprender de los grandes maestros que nos van a estar acompañando, sino, para seguir creando comunidad, conocernos mejor, hacer amigos, aliados, despertar aún más el interés por las ideas de la libertad y seguirnos encontrando en nuevos eventos en los que estoy convencido que todos tenemos mucho para aportar.

El Estado trabaja arduamente fomentando una cultura de servilismo, de mendicidad, de dependencia, una mentalidad de no trabajo, de vivir de los demás, de trampa, corrupción, mentira. El Inst. Mises Colombia también se propone enseñar valores. Nuestro camino a seguir lo resume Tucker en una maravillosa frase  de su obra Una Bella Anarquía: “Odia el Estado, sí, pero ama la libertad incluso más”.

Muchas Gracias.

John Alejandro Bermeo
Director at Inst. Mises Colombia

Es Anarcocapitalista, culminó sus estudios de Derecho en la Universidad del Tolima. Es director del Instituto Ludwig von Mises Colombia, editor auxiliar del Instituto Mises y escritor de diversos artículos académicos y de opinión en webs libertarias.

One thought on “Discurso de bienvenida 1er Congreso de Escuela Austríaca de Economía”

Deja un comentario